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Secado y filtrado del aire comprimido

Secado y filtrado del aire comprimido

Eficiencia, pureza, higiene, ahorro energético… Son algunas condiciones que hoy en día exige la industria del aire comprimido como fuente de energía. Para ello se ha innovado a lo largo de todos estos años con mecanismos que hacen posible su alta calidad, incluyendo el ahorro en el consumo de energía.

Uno de estos dispositivos es el secador de aire que cada equipo debe contener. Como es sabido, los compresores toman el aire del medio ambiente que contiene cierta humedad, que a su vez aumenta significativamente en vapor de agua en el proceso interno de compresión, por lo que es indispensable reducirlo al máximo. Aunque existen algunos sistemas de secado, los más usados son por absorción y por refrigeración.

El secado mediante absorción es un proceso químico en el que el vapor de agua es vinculado al cloruro de sodio y/o al ácido sulfúrico. Este sistema es muy efectivo pero también provocan mayor corrosión en el equipo y un alto consumo de materiales absorbentes. Es utilizado en gran parte de la industria por su fiabilidad.

Por su parte, el secado refrigerado resulta ser más simple, estándar y económico. Su funcionamiento es similar al de los refrigeradores domésticos, pues utiliza un proceso de enfriamiento que evita la humedad a 35 grados Fahrenheit (1.667° C), aproximadamente.

Ahora bien, los equipos más eficaces en la pureza del aire comprimido son los que contienen secadores que combinan ambos sistemas de manera integral. Por lo general están compuestos por dos torres de secado por absorción, un secador de aire refrigerado, válvulas y sistemas de control.

Por otro lado, los filtros también son dispositivos que garantizan la calidad y que resultan imprescindibles para la higiene del aire comprimido. Su principal función es eliminar las impurezas de todo tipo: de la humedad, de partículas residuales de aceite y de la atmósfera, e incluso bacterias y virus. Según la aplicación de cada compresor, será el número y características de los filtros.

Por lo general, cada equipo deberá contar con los siguientes dispositivos, que se pueden clasificar así:

1) Pre-filtros: encargados de las partículas gruesas captadas por el compresor, aunque también, pero en menor medida, reducen la humedad y las partículas de aceite. Su capacidad de filtrado, por lo regular, es superior a 1 micra y 1 mg/m3 de aceite.

2) Filtros intermedios: reducen olores y vapores de aceite, además de que protegen los aditamentos y accesorios que forman parte del flujo del aire. Según el nivel de pureza que se requiera, serán las características de los mismos.

3) Filtros finales: son aquellos que además de eliminar las últimas partículas, también regulan la presión y están diseñados para proteger el sistema antes de su uso.

En CBS Compresores ofrecemos todos estos equipos y más, con los mejores estándares de calidad para las innumerables aplicaciones de la industria. Contamos con los mejores sistemas de secado y filtrado del aire comprimido, y con la mejor asesoría para que tomes la mejor decisión, según las necesidades de tus procesos productivos o negocios.

 

Guía gráfica para selección de equipo de tratamiento de Aire:

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